¿Es la química de un ser vivo diferente de la química de las rocas, el aire o el océano? Durante mucho tiempo se pensó que si. Fue Aristóteles, otra vez, quien creó la clasificación que separaba al reino animal y vegetal del reino mineral. Se pensaba que existía algún tipo de fuerza o esencia vital que estaba presente solo en los seres vivos y que era imprescindible para dotarles de animación y permitirles crecer. Este concepto era claramente apoyado por ideas religiosas y hasta filosóficas, llámese alma, espíritu o vis vitalis.

Los experimentos de laboratorio indicaban lo mismo. Los compuestos asociados a la vida eran muy complejos y los químicos eran incapaces de sintetizarlos. Esto acallaba muchas críticas porque dotaba a los “vitalistas” de un argumento demoledor. La “fuerza vital” podía ser indetectable pero las moléculas de un organismo vivo eran únicas e irrepetibles. Durante muchos siglos, nadie puso en duda que la química de los seres vivos era especial e inimitable. Hasta que, en 1828, un químico alemán llamado Friedrich Wöhler intentó sintetizar una molécula llamada cianato de amonio. Una vez obtenida, calentó el resultado para evaporar el agua y obtener el producto en estado sólido. Sin embargo, el calor hizo algo más. Modificó la estructura de la molécula que se transformó en urea. El resultado era increíble. Un simple calentamiento bastaba para convertir un conocido compuesto inorgánico en una molécula claramente orgánica, un residuo que era expulsado por todos los animales en su orina. No sólo se daba un golpe mortal a la teoría del vitalismo, también se descubrían los isómeros, moléculas químicas con la misma composición pero diferente estructura y comportamiento. A continuación, otros químicos como Marcellin Berthelot comenzaron a sintetizar diferentes moléculas orgánicas cada vez más complejas.

Referencia: Conocer Ciencia. Recuperado el 19 de junio de 2017 de http://pepascientificas.blogspot.com.es/2010/05/urea-la-primera-sintesis-de-la-vida.html

Actividad:

  1. Debate en grupo contestando a la pregunta ¿Qué es la química orgánica para ti?
  2. Búsqueda individual en la bibliografía de compuestos orgánicos sintetizados a nivel industrial.
  3. Presentación en clase de los resultados de la búsqueda dibujando a los compañeros la estructura molecular de los compuestos y señalando los diferentes grupos funcionales que aparezcan en dicha estructura. Incluir en esta presentación la fórmula de la urea.

Objetivos:

-Familiarización del alumno con la química orgánica

-Entender la importancia de la síntesis orgánica en el laboratorio

-Reconocer los grupos funcionales presentes en moléculas de especial interés

Criterios de evaluación:

-Explicar el por qué de la singularidad del carbono y valorar su importancia en la constitución de un elevado número de compuestos naturales y sintéticos.

-Identificar y dibujar compuestos orgánicos sencillos y conocer algunas aplicaciones de especial interés.

– Valorar la importancia de las reacciones de síntesis orgánica tanto en procesos biológicos como en la industria, así como su repercusión medioambiental.

Eva Garcia

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