Debido al esfuerzo que supone para la mayoría de los alumnos estudiar la tabla periódica, se propone la siguiente actividad: ¿Jugamos?. En primer lugar leeremos cómo y quién la descubrió.

La tabla periódica se descubrió gracias al químico italiano Stanislao Cannizzaro  que en 1858 publicó una lista de pesos atómicos fijos (que ahora se conocen como masas atómicas relativas) para los sesenta elementos que entonces se conocían. Al ordenar los elementos de menor a mayor peso atómico, las propiedades químicas se repetían curiosamente a intervalos regulares. Cinco años más tarde, el químico ruso Dmitri Ivanovich Mendeleyev hizo prácticamente el mismo descubrimiento. Sin embargo, lo que hizo fue mucho más impresionante y es justo que haya pasado a la historia como el descubridor de la tabla periódica.

La genialidad de Mendeleyev reside en el hecho de que se diera cuenta de que los elementos tenían un orden fundamental: no diseñó la tabla periódica, la descubrió .Si estaba en lo cierto, sabía que tenía que haber sitio en su tabla para elementos nuevos. Tenía tanta confianza en su descubrimiento, que predijo las propiedades de los elementos que faltaban y que posteriormente se confirmaron. En algunos casos, Mendeleyev también cambió el orden de los pesos atómicos, para que elementos similares pudieran aparecer en el mismo grupo. Esta aparente anomalía no se pudo explicar hasta 1913, al plantearse la teoría de los isótopos.

Desde 1869, fecha en que Mendeleyev explicó su tabla, se han encontrado o producido por medio de reacciones nucleares 40 elementos más y se ha rediseñado la tabla periódica para hacerles lugar.

Sabiendo esta parte de la historia llegó el momento de saber las reglas del juego: en una de las instalaciones del centro escolar se hará la silueta en el suelo de una enorme tabla periódica. Cada alumno (uno por semana) será el protagonista, esto implica haberse aprendido previamente la tabla periódica y tenerla visualizada en la mente. Será el profesor el que vaya diciendo el elemento químico y el alumno protagonista con los ojos vendados tendrá que ir diciendo grupo y periodo donde se haya el elemento para que uno de sus compañeros ocupe su lugar correcto, creando algo así como un puzzle humano, con cada elemento colocado en su sitio adecuado.

El fin de esta actividad es aprender-jugando, aprender no sólo el nombre de los elementos, sino su lugar en la tabla, para así comprender cómo están distribuidos y saber sus propiedades.

Esta actividad será puntuada sobre 20 elementos al azar que el profesor decida, valiendo 1.5 puntos de la nota final de la evaluación de química, cada fallo supone 0.075 puntos menos. Por lo tanto se podrá conseguir un máximo de 1.5 y un mínimo de 0 puntos.

Suerte a todos!! Y como podéis ver la química no tiene porque ser aburrida!!

 

Referencias bibliográficas:

http://www.galeon.com/pcg/quimica/histtablper.htm

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