A las nueve, una abigarrada multitud llenaba la plaza de alegría y olores. Algunos músicos, saltimbanquis y un buen número de ladronzuelos distraían a la masa que esperaba. Aquí y allí hacían apuestas… Paolo Dominetti, el omnipotente mercader de telas, se pavoneaba entre su gente. Enemigo de mi padre, de quién había buscado la ruina en vano, no quería perderse el ridículo de su hijo… Algunos dignatarios, en sus sillas de manos se habían colocado en círculo a una cierta distancia de la torre… Mis adversarios a los que iba dirigida especialmente esta experiencia, no se habían presentado aún; sin más demora decidí subir a lo alto de la torre.

      Las bolas – había siete parejas diferentes de pesos- habían sido depositadas ante la entrada, junto a los utensilios concebidos de tal forma que pudiesen ser transportados por la estrecha escalera. Un grupo de artesanos se encargaba de todo esto bajo la mirada atenta de dos jóvenes profesores fieles a mi causa. No debía haber lugar para la impugnación. Y así, cada bola fue pesada y examinada. Además en el momento de soltar las bolas, dos de mis adversarios debían estar presentes.

       Desde lo alto de la torre pude observar el sombrío grupo de mis enemigos mientras se abrían pasa entre la masa para llegar al lugar donde se habían pesado las bolas. Sentí entonces una  leve sensación de vértigo…

      La sexta galería, desde la que se debían soltar las bolas, estaba atestada. Las otras se habían dejado vacías a excepción de un hombre que debía transmitir eventuales informaciones y mensaje… Yo mismo había diseñado un sistema de tablas y cuerdas que permitía liberar dos bolas con un solo movimiento, o incluso cuatro, como era el caso del último lanzamiento.

       Cuando las primeras bolas tocaron el suelo se extendió un murmullo sordo que fue creciendo hasta llegar a nosotros. Se me anunció que las  dos habían llegado al mismo tiempo hasta el punto de haberse oído un solo impacto… ¡Ya nadie más se atrevería a sostener que la velocidad de caída de un cuerpo depende exclusivamente de su peso!…

Cheraqui, Y, (1990), Yo Galileo, Anaya

 

Comenzaremos con la lectura del fragmento seleccionado para situar a los alumnos en el contexto en el que trabajaremos.

A continuación, abriremos una lluvia de idas en la que los alumnos aportarán datos/ experiencias acerca de la caída libre de los cuerpos, a partir de su propia observación.

En clase, se realizará la planificación de la experiencia que se va a llevar a cabo, dando todas las pautas que se sean necesarias y facilitando una pequeña tabla para la posterior recogida de datos.

Para estudiar el efecto de la masa en el tiempo de caída de los cuerpos los alumnos utilizarán dos pelotas de tenis. Con ayuda de una jeringa llenarán una de ellas con agua y estudiarán cómo afecta la masa al tiempo de caída de las dos pelotas. Los alumnos mediarán la masa de las pelotas en la balanza y realizarán la experiencia en el centro desde 3 alturas distintas.

ACTIVIDAD

Realizar un informe donde se recojan los siguientes puntos:

a.       Ideas previas o hipótesis iniciales, acerca de la experiencia antes de llevarla a cabo.

b.      Diseño experimental donde se incluya el material utilizado, así como un dibujo o esquema de la experiencia.

c.       Recogida de los datos y su representación gráfica.

d.      Principales conclusiones, y su relación con las ideas previas justificando los resultados obtenidos, así como posibles errores experimentales.

 

OBJETIVOS

–          Reconocer e identificar las características del método científico.

–          Elaborar gráficas, esquemas y tablas a partir de la recogida de datos.

–          Conocer los procedimientos científicos para determinar magnitudes.

–          Reconocer los instrumentos básicos del laboratorio de Física y Química.

–          Adquirir y desarrollar hábitos de respeto y disciplina como condición necesaria para el trabajo en grupo.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

–          Formular hipótesis para explicar un fenómeno utilizando teorías y modelos científicos.

–          Registrar observaciones, datos y resultados de manera organizada y rigurosa.

–          Comunicar de forma oral y escrita los resultados usando esquemas, gráficos, tablas y expresiones matemáticas.

–          Establecer relaciones entre magnitudes y unidades, utilizando, preferentemente, el SI de unidades y la notación científica para expresar los resultados.

–          Identificar el instrumental de laboratorio necesario para llevar a cabo la experiencia.

–          Participar, valorar, gestionar y respetar el trabajo individual y en equipo.

Isabel Jiménez Cuenca

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